"No un fin, sino un inicio"


La IAC es una organización de investigación y educación de la conciencia


En el número 49 de la calle Ausias Marc de la ciudad de Barcelona, se encuentra la puerta b de un quinto piso. Nada llamaría la atención si no fuera porque aquí se investiga la experiencia fuera del cuerpo. Se trata de una organización, la Academia Internacional de la Conciencia. Un pequeño despacho lleno de estantes de libros es su lugar de trabajo. Perseverancia, sentido común, ausencia de miedo y pensamientos positivos son las herramientas básicas para acceder a ese plano astral, invisible a nuestros ojos en una dimensión paralela más allá del tiempo y del espacio.


Tomé el autobús camino a la Academia Internacional de la Conciencia (IAC) de Barcelona de la calle Ausias Marc. Me esperaban en un edificio de oficinas del número 49, un portal grandísimo y negro. Nada más entrar me fijé en un cartel azul con la distribución de las plantas: IIPC 5b. Me dirigí hasta el fondo del amplio recibidor para coger el ascensor que me conduciría al quinto piso. Alguien se asomó a una puerta abierta invitándome a pasar.

Era un pequeño despacho de unos 10 metros cuadrados lleno de estanterías de libros sobre Concienciología y Viajes Astrales. Al fondo había otra habitación, era la clase de prácticas formada por una pizarra, una hilera de sillas azules y más estantes con libros.

La Academia Internacional de la Conciencia como su propio nombre indica, es una organización de educación y de investigación de la conciencia (alma, espíritu, esencia, ego) que da un énfasis especial a la experiencia fuera del cuerpo o experiencia extracorporal, comúnmente conocida como ‘Viaje Astral’.

El viaje o proyección astral es una experiencia real que tiene lugar en una dimensión no física
La IAC considera que la experiencia fuera del cuerpo sería “una experiencia real que tiene lugar en una dimensión no física”. El proyector lúcido -añade- es capaz de dejar su cuerpo físico y acceder a dimensiones más sutiles donde descubre nuevos aspectos de la naturaleza de la conciencia.

La ciencia que estudia este fenómeno fue propuesta por el médico brasileño, el Dr Waldo Viera y se denomina “Proyecciología”. Waldo Viera, fundador también de la propia organización, ha publicado numerosos libros, entre ellos ‘Projectiology’, el tratado más importante y extenso que se ha escrito sobre Proyectología.

El objetivo principal de la Academia, como podemos ver en su propaganda, es “el esclarecimiento de la naturaleza de la conciencia y ayudar a los individuos a desarrollar sus habilidades innatas para tener experiencias fuera del cuerpo con lucidez”.

Sus centros, repartidos por las principales ciudades de diversos países de todo el mundo se encuentran en Barcelona, Bergamo, Lisboa, Londres, Los Angeles, Madrid, Miami, Nueva York, Oporto, Rotterdam y Sevilla.

El curso central de la IAC es el Curso de Desarrollo de la Conciencia, diseñado para aprender a controlar las experiencias fuera del cuerpo
Gerardo Teus fue uno de los miembros de la organización que me recibió. Me invitó a sentarme. Mientras, me explicaría con todo detalle que era eso de realizar un Viaje Astral y a que se dedicaba la Academia. Era un hombre alto, de unos 45años de edad, de pelo rubio y rizado, ojos azules y vestía un jersey azul marino.
Estaba acompañado de una mujer que no tardaría mucho en irse. Comía una manzana y con una sonrisa en la cara se disculpó diciendo: “No me ha dado tiempo ni a almorzar”.

Gerardo Teus sin perder en ningún momento su atención y amabilidad fue quien me explicó todo sobre los cursos que allí se realizaban. El curso central de la IAC es el ‘Curso de Desarrollo de la Conciencia’ (CDC), y está diseñado para aprender a controlar las experiencias fuera del cuerpo.

Las clases están compuestas de grupos reducidos de unas 20 personas y a ellas puede acudir cualquier persona interesada en el tema. No es necesario disponer de un conocimiento o una experiencia previa ya que las técnicas extracorporales y toda la información necesaria, se facilita en el propio curso de manera muy comprensible para todo el mundo.

El curso, formado por 40 horas divididas en cuatro módulos de diez horas cada uno, ha de realizarse con una cierta continuidad en el tiempo. El objetivo es ofrecer las herramientas necesarias para alcanzar una mayor madurez personal a través de las propias experiencias multidimensionales.
Teus respaldó la idea: “No hay que ver los Viajes Astrales como un fin sino como un inicio” y continuó: “El curso te da las pautas pero no son de gran utilidad si una vez acabadas las clases no se siguen un adecuado entrenamiento y perseverancia”.

Sin embargo, este no es el único curso que imparte la IAC. A parte del curso principal, existen otros cursos complementarios o de extensión que se realizan en hoteles, así como conferencias regulares que son gratuitas donde se tendrá la oportunidad de conocer mejor los objetivos, características y actividades de la IAC.

Beneficios
¿Qué es lo que obtenemos de un ‘viaje’ de estas características? Pues bien, la proyección astral como dice Andrea Santos, profesora e investigadora del IIPC en Madrid: "Es una herramienta óptima para aprender muchísimas cosas que no aprenderíamos de otra manera".

De esta misma forma es como Antonio González, proyector y comerciante, explica los beneficios que sus Viajes Astrales le han aportado: "Mis viajes no duraban más de tres segundos y aún así siempre parecían tener una meta". Orgulloso nos relata un ejemplo que acaba de recordar: "Una vez salí de mi cuerpo y al regresar a él, pude sentir la cárcel de mi cuerpo físico de una forma muy profunda".

Cuando se abandona el cuerpo se obtiene un conocimiento profundo sobre uno mismo, una clarificación del porqué de la existencia y se pierde el miedo a la muerte
Las personas que nunca los han experimentado, se preguntarán que interés o sentido puede tener intentar proyectarse astralmente, pero aquellos que lo han conseguido son unánimes en que merece la pena intentarlo porque creen que es una oportunidad única para sentir más allá de los límites de los sentidos físicos, a la vez que se obtiene un conocimiento profundo sobre uno mismo, una clarificación del porqué de la existencia y se pierde el miedo a la muerte.

Técnicas proyectivas
Existen multitud de técnicas proyectivas para provocar el Viaje Astral. Desde la antigüedad por ejemplo se han venido utilizando las técnicas basadas en la privación sensorial como el ayuno y la sed.

Por otro lado, hay personas que han recurrido a las drogas para inducirse la experiencia. Teus me comenta que ellos no las utilizan y que además están en contra porque “pueden provocar cierta dependencia psicológica, dañar las neuronas del cerebro y las percepciones no son fiables por los propios efectos de la droga”.

Las más positivas en cambio son la Visualización, la Concentración, la Voluntad, la Imaginación y por último la Capacidad pulmonar.
Las que se enfatizan en la Iac son estas últimas, las técnicas basadas en la voluntad y en el desarrollo de la energía personal.

Llegado este momento y después de una larga media hora, la avalancha de preguntas cesó y Teus pudo concluir su explicación. Los dos nos levantamos de nuestras sillas y él sin perder en momento su amabilidad me acompañó hasta la puerta, me estrechó la mano y se despidió de mí esperándome volver a ver.

Aprovechar el tiempo perdido
Después de todo, deberíamos pensar más en un hecho que no le solemos dar importancia. Poniéndonos en el supuesto de que una persona de 75 años duerma ocho horas diarias, pasó 25 años dormida; es decir, 25 años inconsciente, sin ningún aprendizaje, experiencia ni conocimiento.

El cuerpo físico necesita descansar, pero la conciencia no. Así pues, la idea de desarrollar la proyección astral es una sacar provecho de ese tiempo que ‘desperdiciamos’ dormidos.

En realidad todas las noches cuando dormimos y el cuerpo físico se relaja, salimos fuera del cuerpo; aunque sea una salida inconsciente, sin lucidez y después no logremos recordarla. La experiencia extracorporal es una capacidad natural. Por lo tanto, la única manera de no salir del cuerpo es no dormir, ¡lo que es imposible! En general, lo que sucede es que las personas no logran alcanzar un buen grado de lucidez fuera del cuerpo y entonces no obtienen ningún provecho de esta experiencia.

Si todo esto es así ¿Por qué no hacerlo de manera consciente? Eso sería lo interesante y no que todo ese aprendizaje sea fruto del olvido. Recuerda, no creas en nada, tú mismo puedes hacerlo. "DESPIERTA DENTRO DE UN SUEÑO".


Espero que os gustara el reportaje que yo misma hice hace un tiempo en mi carrera de Periodismo. Quisieron publicarlo en una revista especializada en estos temas, (puesto que todo lo que aquí acontece fue real) pero no tuve la determinación o el valor de mandárselo nunca por creer que no era lo suficientemente bueno. Por primera vez ve la luz hoy, y hoy va para ustedes :)